"Pues donde siempre por estas épocas: al Baix Empordà, mi paraíso particular. Pero es que, además, este año y después de Foixá, iremos a París aprovechando el AVE que ahora se puede tomar en Girona y que nos dejará en la gare Montparnasse en cinco horitas escasas. Lo poco de joven que queda en mí todavía se excita pensando en que cabe lo inesperado como, por ejemplo, unas ostras mejores que nunca."