"Yo no abrazo a los amigos, ni beso a las señoras, ni comparto mi casa con mucha gente, ni impongo mi presencia a nadie, ni mantengo orgulloso mi cabeza erguida ante el ciudadano Juan Carlos, como llamaba la Pilar Rahola al Rey. Todas esas faltas de calor, como ese aprovecharme del cumplimiento frío del protocolo, tienen un mismo signifiado: guardar las distancias. Y es que sin distancias no hay diferencias y sin diferencias no hay convivencia sino una masa informe que ni se reconoce ni puede pensarse."