"Publicado en Expansión, martes 4 de septiembre de 2007 Para los aficionados, no a los toros sino a las finanzas, agosto ha sido una charada de cajas chinas. Una crisis de liquidez que oculta una crisis de crédito que oculta una burbuja que oculta una innovación demasiado desenfadada que oculta sospechas sobre la actuación de las agencias de rating e incluso respecto a la actuación de agentes del sistema financiero que habrían actuado como aprendices de brujo que no entienden muy bien lo que están haciendo. Nos interesa la naturaleza de la crisis así como los riesgos, casi inevitables, de toda innovación financiera; Pero a cortísimo plazo nos interesa más lo que va a hacer pasado mañana el BCE pues de ello va depender no solo el futuro macroeconómico inmediato, sino también nuestro juicio respecto a las claves del funcionamiento e independencia de los bancos centrales."