"Hace muchos años abandoné mi Ciudad por medios un tanto grotescos y dispuesto a abrirme camino en un mundo nuevo en el que todo fuera distinto de lo vivido hasta entonces y me permitiera desaparecer como Jon y volver a aparecer como Juan, un nombre éste más reconocible en la Latinoamérica en la que desembarqué metido en un timbal tal como embarqué, así como menos proclive a malos entendidos en el mundo anglófono de la Norteamérica donde no descartaba desplazarme más adelante e incluso de manera permanente. Dónde me convertiría en otro y dónde acabaría uniéndome a Machalen, dependía entonces de su destino como directora de orquesta. Hasta que éste no se asentó con cierta firmeza vagué por las Américas, desde Missouri y Tenessee hasta Arizona y Nuevo Méjico, vendiendo baratos mis servicios de profesor de Economía en universidades más bien periféricas que, precisamente por su alejamiento del pensamiento convencional, no fueron óbice para que fueran cambiando el rumbo de mis intereses intelectuales que conseguí plasmar en publicaciones razonables aunque no realmente top."