"UN DÏA EN LA OFICINA Desde las siete de la mañana estoy en mi despacho. Como vivo a quince minutos a paso ligero, me basta con poner el despertador a las seis y media para incluso tomar el primer exspresso del día en mi cocina mientras escucho las noticias. La sensación de ser el único tripulante del edificio de la Cancillería de la Embajada de España en Italia durante más de dos horas es de una euforia indescriptible."