"No es por lo del infarto de hace 5 años, que sucedió en Agosto, pero me he dado cuenta de que todo lo malo me ocurre en verano. En realidad ha sido una noticia reciente sobre un falso especialista que hacía numerosas circuncisiones sin titulación ninguna, lo que me ha traído a la mente algunas incidencias veraniegas ocurridas en el Guecho de mi infancia. Desde la fimosis de muy pequeño hasta las vegetaciones más tarde y una caída sobre el pico de una valla vieja que casi me rompe la rodilla izquierda, todo ocurría en verano en aquella casa de detrás de la Iglesia de San Ignacio que mis padres alquilaban para aquellos veranos eternos en los que el día de San Pedro ya estábamos en pleno veraneo playero y no comenzábamos el colegio hasta bien entrado octubre."