"Ayer fue un mal día y hoy observamos las consecuencias. Me atrevo a hablar de consecuencias, o de resaca, porque el artículo de la cuarta de El País de hoy parece, entre otras cosas, un ajuste de cuentas entre sus autores y el enemigo de Mario Dragghi, un enemigo que, dado el rifirafe de ayer, no puede ser otro sino el ministro de economía y competitividad. No hay otra manera de interpretar la insistencia de Fernández-Villaverde, Garicano y Santos en que el BCE es la única fuente de financiación con la que ha contado y cuenta la economía española."