"Hace unos pocos días vi en television Hulk, una película de Ang Lee, que se adelanta a la estética que arrasa en las pantallas ahora mismo y me cogió totalmente. Me dejé arrebatar por la fuerza de Hulk con la que podía hacer que montañas enteras se desmoronaran sembrando la muerte de muchos, todos los que fueran necesarios, pero en ningún caso la suya. La bestia verde era (casi) inmortal y nadie podía con ella ni siquiera una bomba atómica."