"Sí, después de recibir los dos flechazos en mi flanco derecho, decidí, creo que con buen criterio, encerrarme en mi casa y no correr riesgos pues me parecía evidente que de tregua nada, que seguían ahí fuera espiándome y buscando el momento de encontrarme en una situación vulnerable. Pero el encierro duraba ya demasiado. Por un lado tampoco había contribuido a mi capacidad de trabajo y no he acabado ninguno de mis deberes pendientes."