"El sábado pasado, como todos los sábados, compré The Economist a fin de ponerme un poco al día de cómo va el mundo y saber si uno puede vislumbrar un rayito de esperanza sobre esa su normalización tan llena de problemas serios en todos los ámbitos. La ilusión con que lo compro es mayor o menor dependiendo de la portada y la de este sábado me llamó mucho la atención pues gráficamente se veía un zapato grande a punto de aplastar a un ciudadano y se podía leer en letra blanca « In the shadows of Giants » y en letra roja un subtítulo que se me antojó amenazante: « A special report on the world's most powerful companies ». Que las grandes compañías dominan el mundo en algún sentido, que lo hacen sin control de la ciudadanía o de los trabajadores y que esto no es una gran noticia es algo que no sorprende a nadie."