"Natalia arremete con sus maneras suaves y sin embargo contundentes contra las Cámaras de Comercio. No me parece mal que lo haga ya que esas instituciones no son sino reminiscencias de la organización corporativa de la sociedad que hoy son, posiblemente, una carga para ésta ya que sus eventuales servicios se quedan en nada y no compensan los costes de transacción que generan. Exacamente lo mismo podríamos decir de los Notarios que, parece ser, se resisten a dejar de cobrar las tarifas establecidas a efectos de renovar hipotecas de manera no gravosa para el ciudadano endeudado."