"La tarde-noche del 27 acudimos al Teatro Real a contemplar una producción relativamente reciente de la ópera de Wagner [](http://www.teatro-real.com/es/espectaculos/1773) Tristán e Isolda), puesta en pie por la colaboración de gente muy importante en este mundo del teatro dramático musical. Conozco someramente la música de Wagner y sé como distinguirla de la de Verdi, ambos nacidos el mismo año hace un poco más de dos siglos, tal como quise sugerir indirectamente con ocasión del concierto de fin de año en el Euskalduna. Pero la sesión operística de hace dos días despertó en mí una de esas contradicciones que, me temo, no hay más remdio que acarrear."