"La fuerza del imperio británico estaba en la forma en que las distintas clases convivían como si pudieran hacerlo no encarando la lucha de clases, sino simulando que no la había. La debilidad alemana ha sido siempre la convicción de las soluciones óptimas son siempre posibles y, por lo tanto, pueden y deben ponerse en práctica. Los alemanes parecen partidarios del first best en cada problema y en toda ocasión."