"Desde la habitación en que hago gimnasia por las mañanas veo la casa y el jardín de mis vecinos recientemente incorporados a la zona de Madrid en donde habito. Ahora que comienza el otoño veo con toda claridad dos ventanas, una en cada uno de los dos pisos centrales del chalet de al lado. Esta mañana me he dado cuenta de que la persiana de cada una de ellas estaba subida exactamente hasta la misma altura que lo estaba ayer; pero con una precisión difícil de obtener por la mano humana."