"En un momento dado, cuando Stephnie entró en el núcleo de su exposición sobre la interpretación psicoanalítica de Tatuaje, el silencio de la docena amplia de personas que asistían a su seminario se podía cortar con un cuchillo. Yo, niño de posguerra y afectivamente inválido, recuerdo la música de la copla deslizándose por el patio de la cocina al que también daba mi habitación. Enterarme hoy que quizá era utilizada como parte del luto prohibido correspondinete al duelo incompleto de los vencidos que no querían olvidar, pero que serían penalizados si no fingían ese olvido, me ha acongojado casi hasta el llanto."