"Hace treinta y seis años, en 1967, Guy Debord escribió La Societé du spectacle , publicación que me cogió totalmente desprevenido, a pesar de que ese verano del 67 oí hablar de la Internacional Situacionista , y que siguió siendo ignorada por mí a pesar de los acontecimientos de mayo del siguiente año. Hace un año leí por primera vez, en su traducción española, editada por Pre-textos en 1999, esa colección de 221 párrafos organizados en 9 partes y quedé asombrado de la pertinencia de aquellas de sus percepciones que no tienen que ver con el refrito económico-marxistoide del momento y sí que tienen que ver, y mucho, con una noción de alienación que entrevera ideas de Freud y del joven Marx, más filósofo que economista. Tal como se lee hoy, la Sociedad del Espectáculo es una profecía clarividente que nos augura que acabaremos siendo lo que no somos, idea no muy brillante, pero que se complementa con la afirmación implícita realmente sorprendente de que ese no ser lo que somos es la condición necesaria de nuestra existencia, o si se quiere, nuestra verdadera esencia."