"Espero que dentro de unos días, el 5 del próximo mes para ser exactos, los médicos me dejen quitarme el corsé que ahora protege la soldadura del esternón de estornudos o toses. De momento para compatibilizar este cuidado con la exigencia simultánea de pasear cada día un poco más, estoy usando una camiseta y sobre ella el corsé, todo ello tapado por una camisa elegante de forma que parezco más bien un viejo indiano repatriado y lleno de vicios ocultos que un infartado. De esa guisa voy caminando cada día más lejos e incluso solo comiéndome el terror de que algo me pase sin tiempo a tomar n taxi a urgencias."