"Ya sabíamos que Extremadura era y es una comunidad ejemplar en cuanto a la adopción del software libre en la informática de la administración regional. Lo que yo no sabía es que el expresidente de esa comunidad autonóma a quien desde el País Vasco, se decía, se identificaba como el Bellotari, era un analizador, que no analista supongo, de la propiedad intelectual especialmente en su aspecto civil de copyright tal como se revela hoy en su artículo de opinión en El País. Deberían leerlo pues es impecable e inmediatamente aplicable a la discusión actual entre creadores e internautas a la que el mismo periódico dedica hoy una página entera para contarnos que hoy mismo se propondrá oficialmente un arreglo según el cual las webbs acusadas de piratas podrán ser cerradas cautelarmente por un juez."