"Me ha extrañado el artículo o columna del FT del 4 de febrero firamdo por samuel Brittan . Lo menos importante pero más inmediatamente impactante para alguien educado en la religión católica es que, para otros cristianos, el sexto mandamiento no es ese que todos traicionamos con alegría sino que es la prohibición de matar. Bien pensado me parece normal que la exégesis de la biblia a este respecto no sea unívoca, pero no lo sabía y ahora me da mucha rabia recordar alguna de las confesiones que realicé en mi niñez."