"Pues sí, como decía cogí el tren y no me ocupé para nada del discurso que al día siguiente, viernes, tenía que hacer en homenaje a Jorge Nieto. Llegó la hora y me levanté tembloroso con un papel que hace una eternidad había escrito y que leía procurando mezclar la primera persona, la segunda y la tercera siguiendo la pauta de la novelita que me leí durante el viaje. La cosa salió como salió y ahora le pongo un poco de orden para que Ana sepa como terminó el cuento."