"Decidieron quedarse en un hotel cercano a la estación. Mercedes llamó a Ramón sugiriendo que lo hacía desde Ginebra y Juan se interesó por el cansancio de Machalen excusándose de haber decidido quedarse a pasar la noche en Basilea pues había perdido el último tren a Lucerna. Machalen estaba agotada y con voz cansina le despidió recordándole que al día siguiente podría asistir a media mañana al ensayo general a partir del cual, y si todo salía bien, podrían seguir pensando sobre la interpretación musical de su C.V."