"Exploraré el límite sorprendente y paradójico de la lógica de la abundancia comenzando por la conversación con Luis y Jose Ignacio en la que me lancé a explicar por qué el regalar las cosas, y especialmente las ideas geniales, no solo te gana una reputación (frágil) y te puede dar una ventaja competitiva (temporal) si consigues establecer un estándar (siempre precario), sino que es posible que nunca cobres nada pues siempre regales todo incrementando tu reputación pero sin un euro en el bolsillo. "¿Et alors?" me preguntan expectantes. Pues que acabarás viviendo como Rilke, de Palacio en Palacio, de poetisa inteligente en marquesa sensible, como un nómada de la inteligencia y de forma que tus necesidades te serán cubiertas y tus lujos te serán proporcionados por alguien que gusta de tus ideas sin necesidad de tener un centavo en la cuenta corriente."