"Publicado en Expansión, martes 3 de marzo de 2009 Me gustaría en esta columna tratar de "probar" lo que su pomposo título anuncia: que no hay política económica estabilizadora posible. Es decir, la esperanza de alcanzar una cierta estabilidad económica mediante reglas establecidas por agencias públicas independientes y que suavicen el ciclo, disipen incertidumbres y faciliten la práctica empresarial, de aquí al final de los tiempos, es una esperanza vana. La Gran Moderación era un espejismo."