"Al mencionar las lecciones a aprender a las que nos remitía el problema de los salarios de los ejecutivos, me olvidé de mencionar la más evidente: la de los salarios de los futbolistas. Se discute la llamada Ley Beckham que permitía a investigadores y deportistas de élite pagar una tasa marginal de IRPF del 24%, en lugar del 43% como todos los demás. Como los representantes de los jugadores negocian el salario neto, el efecto de la Ley o de su derogación se traslada a los clubs y los futbolistas se encuentran en el mismo caso que cualquier otro ejecutivo o investigador."