"El domingo por la noche me resistía a apagar el televisor e irme a dormir pues,no sé muy bien por qué, no podía dejer de escuchar las respuestas del juez Gómez Bermúdez al interrogatorio de Jordi Evole, llamado el Follonero y mi candidato a Bepe Grillo español. Hastiado y aburrido hasta el infinito de las declaraciones de políticos, el tono de este juez me resultaba hasta inteligente aunque, de entrada, era un poco contradictoria su reluctancia a conceder entrevistas declarada justamente en una entrevista. Pero la seriedad era la que uno espera de un miembro relevante del poder judicial que pretende no ser manipulado ni usado por unos u otros."