"La reunión y la conversación de la que hablaba el otro día me hizo girar mis cavilaciones hacia un lugar ya visitado otras veces con la esperanza de que esta vez quizá pueda dar unos pasos más en el camino que marcha hacia lo que, a falta de bonita traducción, llamé la Good Society como aquella en la que se vive una Good Life o lo que a mí en particular me parecería bien traducida como una Vida Digna. Y estas cavilaciones se hicieron más alegres cuando me enteré de la existencia de una nueva rama de la Economía que ha dado en llamarse Economics of Knowledge y que, de una u otra manera, trata de entender más y más sobre los aspectos económicos de lo que en su día se llamó la Sociedad del Conocimiento un concepto con una rica polisemia. Desde ese momento ya no hay dudas de que vivimos en un mundo en el que la mayor parte del valor añadido está generado directa o indirectamente por por lo que llamamos «Knowledge», esa especie de conocimiento que generan la ciencia y la técnica."