"El Herald Tribune publicaba hace unos días un artículo de Paul Krugman que me parece instructivo. En "The conservative epiphany", comentaba Krugman la conversión reciente a lo obvio de dos neoconservadores notorios, Bruce Barlett y Andrew Sullivan, de cuyas diatribas había sido objeto el propio Krugman hace tres años, cuando estos patriotas encendios le acusaron de antiamericanismo idiota. Esta caída del caballo es siempre bienvenida; pero es comprensible que los ninguneados por haber visto bien la situación desde el principio, se encuentren ligeramente escocidos."