"Boulding sale de su tumba y nos hace pensar, gracias a Thomas en su Economist ´s view, en una preciosa pieza póstuma que me ha hecho recordar mis años jóvenes en los que tuve la fortuna de asistir a su seminario que celebraba en su casa un día a la semana. Era demasiado independiente como para que le dieran el Nobel; pero si lo que se premiara fuera la originalidad la Academia Sueca perdió una gran oportunidad. Sin embargo circulan por ahí algunas piezas que sirven, al menos, para que no le olvidemos."