ONCE
"Cualquier cosa que venga de Irlanda me gusta y me emociona. Ya se me notaba este ramalazo cuando me enfadé sobre los avisos que dio Solbes a Eire desde Bruselas. Y no por nada me dormía en la niñez muy niña arrullado por los cuentos de los irlandeses heroicos en su deseo de siglos de independencia y no por casulidad ocurre que mis primeros besos con intención ocurrieron en Bail Átha Cliath."