"Hace unos días adquirí una escultura nueva de Marc Barberá, a mi juicio un artista de raro talento que junta piezas de metal encontradas, uno diría que por casualidad, y las suelda luego en formas diversas. Los que conocen la sede madrileña de la FUE ya conocen El Torero y los que conocen mi casa en Madrid recordarán que, antes de entrar en ella, se encuentran ya con un recuerdo conmemorativo del ataque a las torres gemelas de New York, una figura grácil que oscila con el viento y nunca cae. Tengo otras dos piezas anteriores, pero para hacerse una idea de su trabajo lo mejor es entrar en su página."