"Con ocasión del triunfo de Syriza hemos tenido la oportunidad de rastrear en la red no pocas ideas del nuevo Ministro de Finanzas griego. Entre ellas llama la atención, por inesperada en un académico,su orgullo de ser una especie de economista-en-residencia en una empresa de videojuegos que se llama Valve. No solo nos hace pensar que el economista académico puede ser un activo en una empresa sino también un profesional que puede colaborar a que las empresas no solo estén interesadas en la generación de beneficios, sino que, como un medio hacia ese fin, se empeñen en generar conocimiento e incluso sabiduría."