"Todos recordamos el caso ya antiguo de Ana Rosa Quintana al que el negro le salió plagiario. Más tarde el de a la sazón director de Biblioteca nacional, Luis Racionero, quien interpretó el uso libre de ciertas líneas de otros autores como imtertextualidad. Y el último episodio de este fenómeno tan posmoderno, en la medida en que pone en duda la función de autor, ha ocurrido recientemente en relación a un texto de Lucía Echevarría."