"Con la humedad del mar la luz se convierte en una memoria nostálgica como me ocurrió en la última visita a LA. Pero con la sequedad de la meseta esa misma luz de transmuta en una fuente de futuros imaginados. Una combinación maldita cuando por fin entiendes que ya no eres un joven capaz de todo y por todo concernido y, sin embargo, no te dejan todavía pasar a la condición de anciano a ser cuidado y de todo desentendido."