"Contaba en público el otro día el mal rato que pasé presentando El Capitalismo que Viene, una especie de esperanzada elegía del capitalismo en la era del conocimineto y la globalidad, y hacerlo justo cuando la Bolsa estaba en sus mínmos en muchos años y la confianza económica por los suelos. Y, a pesar de todo, traté de explicar lo que es su verdadero fundamento y su mensaje, es decir la dispación de rentas que la competencia exaltada propia del Capitalismo que Viene trae consigo. Por otro lado y mucho más recientemente trataba, tanto en mis colunmnas de Expansión de mayo (4), junio (1 y 8) y julio (6), como en un encuentro de verano en los cursos de El Escorial, de convencer de las bondades de privatizar las Cajas de ahorros como un movimiento conducente a la posible consecueción de la Stakeholder Society como esa sociedad en la que se consigue tener en cuenta los intereses de todos los concernidos o afectados."