"Sí, me parece claro que tenemos recuerdos asociados a lugares. Mi huída de los palos de "los grises" en la Plaza Circular de Bilbao dejando a Marisa a merced de su fuerza será siempre para mí el origen de mi gusto por la la traición como forja de la identidad personal. Por aquella época de las primeras traiciones formativas del carácter, o del sujeto diría el filósofo à la page , alguien me explicón en la biblioteca de la Universidad de Deusto que Marx usaba dos mesas para escribir El Capital en el British Museum."