"Entre el sector público y el privado hay algo que se denominó en su día el Tercer Sector y en el que entran todas las muy variadas actividades sin ánimo de lucro. Su aportación al PIB de cada país se cuantificó en su día y no era en absoluto despreciable. Hace años escribí sobre ello y más en concreto recuerdo un artículo aparecido en la Revista de Occidente en el que trataba de entender a las Fundaciones como parte de ese sector y de la Economía Social."