"Parece que ya todos estamos contentos con la diagnosis de la crisis financiera inicial y con la de esta segunda caída en la recesión. La primera, a pesar de ser calificada como financiera, era en sus orígenes una crisis debida a los desequilibrios del comercio internacional que propició una enorme demanda de activos seguros que hizo disminuir los tipos (además de las actuaciones de Greenspan) con las consecuencias subsiguientes ya que los bancos se vieron obligados a aumentar la cantidad comercializando tanto hipotecas como otros activos en buena medida redundantes. Esta segunda caída es una crisis fiscal en Europa que se empeña en un camino de consolidación que cree puede servir como origen de un nuevo crecimiento sólido."