"Los ruidos del martillo pilón me asustan tal como ya dije; pero es que ahora mis temores no vienen solo de los ruidos de esa herramienta. Hay otros ruidos y otras cosas muy raras que no puedo ignorar amparado en mi presunta paranoia. Están también los grupos de ciclistas que pasan despacio de frente al sentido de mi paseo matinal y van charlando en una voz demasiado alta y en un idioma que desconozco aunque suena eslavo."