"Ayer noche me tragué una vez más la película « Vencedores o Vencidos » (un título que no entiendo) con el corazón en un puño, la misma unción de siempre y con la misma duda de siempre sobre la legitimidad de los juicios de Nuremberg (su verdadero título en inglés) y sobre la primacía incondicional de la Verdad. Ni siquiera la excelsa presencia de la Dietrich consiguió despistarme y, como siempre, creo que entiendo el mirar para otro lado con el que se defienden los jueces juzgados. Esta mañana me he enterado de la muerte de Nagisa Oshima, el director de cine japonés que realizó El Imperio de los Sentidos (« The Realm of the Senses ») ese film que conseguimos ver en Biarritz y en el que el imperio del deseo obligaba al protagonista a mirar para otro lado cuando, en su camino hacia la diaria y deliciosa tortura, se cruza con un pelotón del ejército."