"Hace tiempo que lo sé, que hay alguien que conozco que tiene la misma sonrisa que David Ferrer el tenista, entre pícara y ávida. Auque yo fuera bendecido un día con este don, no siempre se manifiesta en todo su poder y así esta vez he tardado mucho tiempo en encajar las piezas. Hasta ayer que en el Aeropuerto coincidí con Toni Espasa que volvía de China y con el tenista que se iba a Paris por lo el torneo ese del mosquetero Garrod."