"Debe ser la situación general o quizá las enseñanzas de tantos viajes a países descontroladose infestados de guerrillas, nacotraficantes o corrupciones diversas o quien sabe si el aburrimiento propio de un momento singular en mi ciclo vital, o vaya usted a saber cual es la causa; pero lo cierto es que se ha apoderado de mi el deseo de huir. Mejor dicho de estar dispuesto a huir en cualquier momento con el zurrón con lo indidpensable y el capital humano en la cabeza. Siempre de cara a a puerta de entrada para ver quién se acerca con aviesas intenciones y un bulto en la chaqueta y, desde luego, cerca de la puerta para poder salir corriendo en muy poco tiempo."