"El sábado nos lanzamos a intentar entrar en la última de las funciones de Las Criadas en el Festival de Otoño en Primavera en Madrid. Sabíamos que no había entradas, que todas estaban vendidas, pero parte de la gracia de este impulso repentino era precisamente jugar el juego del poder y lograr entrar de una u otra forma. La sala Cuarta Pared me encanta quizá por su situación en una parte de Madrid por la que he pasado durante años, porque la he visitado otras veces y sobre todo porque está en la calle Ercilla."