"Imaginen que encuentro debajo de la tierra del amplio jardín que rodea mi casa del Baix Empordí unas restos arqueológicos griegos como los de Empuries. No puedo hacerlos míos del todo en contraste con lo que ocurría, en el derecho romano, con aquella institución, la del Tesoro, que me tocó en el examen final y cuya definición en latín creo que todavía recuerdo ("est vetus quodam dispositio pecuniae cuius non estat memoria ut iam dominum non habeat"). Mi descubrimiento tiene que pasar al dominio público porque a todos nos interesa lo que mi tesoro nos dice de nuestra común ascendencia."