"En dos ocasiones he elogiado la traición. La primera aparece en un artículo brevísimo de La Mirada del Economista (Biblioteca Nueva 2005) y la segunda en un artículo escrito para la red y que titulé Mirowski y Juaristi. En La Mirada y dentro de un apartado que se llamaba El Dilema de un Nacionalista de Hoy , hacía la siguiente distinción: > Para el Nacionalismo tradicional, de raigambre política, no hay mayor pecado que la deslealtad ni demonio m ás perverso que el traidor."