"En cuanto parece haber como una tregua en el mercado de deuda soberana el gobierno español, que ha admitido sin rechistar la inoportuna consolidación fiscal, parece querer aflojar la intensidad de las reformas pendientes, como la de las relacoines laborales o la de las pensiones. En estas condiciones que se explican por razones de cohesión social y también electorales, reaparece la necesidad del reforma financiera y especialmente la reestruturación de las Cajas. Mucho se ha hablado sobre esto y, sin embargo, creo que no se está trabajando con la suficiente energía en este frente, lo que me parece ilógico pues hay razones para modificar el régimen de las Cajas que son independientes de la exigencia de los mercados."