"Al día siguiente del final de la huelga de empleados del museo de Bellas Artes de Bilbao se inauguró por fin la exposición temporal sobre escultura hiperrealista, una reacción curiosa al prevalente arte abstracto del aquel inicio de los años setenta. Este último ha triunfado y quizá por eso el contenido de esta exposición resulta curiosamente novedoso en todos los aspectos en que se ha dividido su contenido, desde la figuración perfecta hasta la escutura polícroma, etc.A pesar de que las vacaciones se notan en la ciudad, montones de extranjeros hacían cola para recrearse con hombres y mujeres tumbados o apoyados en cualquier pared y que reclamaban su atención ya fuera para ayudarles a levantarse o para echarles una mano al hombro y ofrecer ayuda. Esa intención de verosimilitud no agota el realismo y entre las excepciones me permito resaltar las eculturas monocromas y, entre ellas, una de John Davies que juraría ya había pasado por el Bellas Artes y que incluso tiene algo de épico y una de cuyas cabecitas alegra y extraña en la escalera de nuestra vivienda de Madrid."