"Las noticias económicas de este verano, tan volátiles como los mercados y tan preocupantes como las diversas declaraciones que nos han llegado de Jackson Hole o la ralentización de la reforma financiera de Obama o las amenazas de una tasa especial a la banca, nos han hecho ver no solo que no acabemos de deshacernos de los efectos colaterales de la Gran Recesión, relacionados ahora con el endeudamiento y sus repercusiones sobre el sistema financiero mundial, sino también que necesitamos cierto sosiego para reflexionar sobre la naturaleza de la riqueza financiera. Pero una reflexión de ese calibre y ese tono necesita un poco de sabiduría importada de nuestra historia intelectual, algo que ponga en perspectiva la mera afirmación, reiterada hasta la saciedad, de que la riqueza financiera no es más que humo. Lo adecuado es comenzar por el principio, por algo que sabe todo economista, por la división del trabajo y la especialización que tan bien describió A."