"El sábado 17 escribían en La Vanguardia, con solo dos páginas de diferencia, dos científicos sociales bien conocidos. Xavier Sala i Marti escribía sobre las consecuencias desastrosa que pueden acarrear las "infodemias" o acontecimienrtos creados por pla prensa y Manuel Castells, haciéndose eco de la pirámide financiera montada por un "honrado" notario de Ecuador, manifestaba su temor a la desaparición del estado en Latinoamérica. Sala i Marti se imaginaba el derrumbe potencial de la economía mundial a partir de la noticia periodística de la aparición de un cadáver de una señora de Avila en un piso solo habitado por una cacatúa de Thailandia que parecía un caso obvio de gripe aviar."