"Mis andanzas me llevan a pasar a Portugalete en la margen izquierda vía ese trasbordador, mal llamado puente colgante, para no aburrirme de dar siempre el mismo paseo. Al llegar al otro lado opto a veces por caminar hacia Santurtzi y otras por hacerlo hacia Sestao hasta que me topo con la acerería compacta, monumento a la memoria de aquellos Altos Hornos que iluminaban la noches bilbaínas. Se me agolpan los recuerdos de la vieja estación de tren o de la plaza del baile, pero camino ciego a todo lo que no sea la procesión de viejos jubilados que todavía murmuran de sus jefes mientras caminan a lo largo de las vías del metro."