"El viento silba ya a través de las rendijas de las ventanas del Hotel Tides en Ocean Drive, entre la 14 y la 15, en Miami Beach. Dentro de unas 8 horas llegará este huracan en miniatura y quizá pueda blogearlo en directo. Pero mientras tanto quizá pueda hacer un esfuerzo y responder a los comentarios que ha recibido mi último post antes de desenchufarme y venir a este continente a visitar a amigos e hijos propios y de los demás."